Los compuestos seleccionados para estas carreras abarcan desde los más duros hasta los más blandos, como ya ocurrió en 2025.
Para Melbourne, del 6 al 8 de marzo, los compuestos elegidos son C3, C4 y C5. En 2024, esta combinación favoreció una estrategia de carrera a dos paradas utilizando los tres compuestos. A principios de este año, las condiciones meteorológicas variables obligaron al uso de neumáticos intermedios en una carrera que se dividió en tres fases distintas: solo la parte central permitió el uso de neumáticos lisos.
Para Shanghái, del 13 al 16 de marzo, se han seleccionado los compuestos de gama media: C2, C3 y C4. Este año, los equipos tuvieron que adaptarse al asfalto completamente renovado del circuito de 5,451 kilómetros. Las exigencias laterales y longitudinales para los neumáticos son aproximadamente la media de la temporada, con el lado izquierdo del coche sometido a mayor desgaste. El año que viene, Shanghái volverá a acoger el primer fin de semana de carreras al sprint.
Suzuka, del 27 al 29 de marzo, es uno de los circuitos más exigentes del año para los neumáticos y, por lo tanto, requiere la selección más dura: C1, C2 y C3. En 2025, las bajas temperaturas de la pista y la mayor resistencia al granulado permitieron a los pilotos alargar sus tandas con neumáticos duros y medios, con una sola parada en boxes. La situación fue diferente en 2024, cuando la degradación térmica provocó al menos dos paradas.